viernes, 2 de diciembre de 2011

CAPITULO 9

Entonces otro grupo de charlajos empiezan a chillar con las voces de Jack, Morwenna y Erbin. Ahora sí que perdemos el control.
Llevamos un rato ya tirados en el suelo, retorciéndonos y gritando de dolor, cuando, retumbando por el bosque, suena un nombre.
-Katniss...
-Katniss...
-Katniss...
No entiendo nada de nada hasta que los veo. Una mezcla entre lagartos, hombres y vete tu a saber que más. Mis padres se miran y hacen señales de reconocimiento. Son los mutos que el presidente Sow soltó en el subsuelo del Capitolio para que asesinasen a mis padres y a sus compañeros rebeldes. Ellos mataron sin piedad al pobre de Finnick, lo sé porque veo que a Annie le da un ataque de locura y cae desmayada cuan larga es en los brazos de mi padre.
No hace falta decirnos nada para saber que tenemos que separarnos y buscar un escondite.
¡ Mierda! estamos en una parte del bosque en la que no hay árboles, y los pocos que hay tienen las ramas demasiado altas como para poder trepar por ellas, para mí, claro, pues mi madre y Gale estan subidos a un extraño arbol que no conozco, disparando flechas a los mutos (seguro que si no estuviésemos en esta situación, se estarían divirtiendo)
-¡Ivy, Ivy!¡corre como nunca lo hayas hecho!¡¡RÁPIDO!!- Me grita mi madre.
Doy vueltas en círculos, sin saber adonde ir. Veo a Johanna, subida en una roca alta, degollando mutos con sus hachas. Pienso en ir con ella, pero la roca es demasiado estrecha  para las dos. Veo también a mi padre, corriendo desesperadamente con Annie, todavía desmayada en brazos. No hay ni rastro de Roc ni de Eric.
Mi madre sigue chillándome que corra y empiezo a correr hacia delante, a una velocidad que ni yo misma creía que podía alcanzar.
Entonces, la tierra se hunde bajo mis pies y caigo al vacío.
¡Pum! caigo sobre la tierra y me froto con mis heladas manos el trasero. Instintivamente, me pongo de pie e intento salir del agujero en el que he caído, pero no puedo, es imposible. He caído en una trampa de los hombres del Distrito 14, que la habrán puesto ara cazar comida, pero se alegrarán mucho de que haya caído yo.
Entonces empiezo a desesperarme, las lágrimas me caen por las mejillas. Pronto llegarán los mutos y tendré que dejarme matar...
¡Pum! algo cae a mi lado en el hoyo. Preparo el arco, pero lo bajo al instante, es Roc. Se acerca a mí y me limpia las lágrimas con sumo cuidado.
-Ivy, Ivy.- Me dice con dulzura.- Ivy tranquila. Si vamos a morir, moriremos luchando. Cundo lleguen los mutos lucharemos hasta el final, ¿vale?
Quiero creerlo. Quiero creer que viviremos, pero sé muy bien que no. Que no sobreviviremos, así que me dejo abrazar y lloro silenciosamente sobre su hombro.
-Escucha, cuando vengan, te prometo que te protegeré con mi vida, si es necesario.- Me dice con ternura. Eso me alivia un poco, pero a la vez me preocupa, porque no quiero que muera. Me importa mucho.
-No será necesario, te lo aseguro.- Le sonrío. El me devuelve la sonrisa y hunde su cara en mi pelo. Me parece que le gusto.

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